Prólogo y epílogo

(Primer Acto)

Escribo mientras el cielo se cae a escupitajos, a veces violentos, a veces amorosos. Me paro a media calle para esperar a un rayo. Pero hasta para el cielo me he vuelto invisible (que no es lo mismo que invencible). Un cerro terminó por rendirse, la tierra se rinde ante el agua, yo soy de fuego, un fuego lento a medio prender. Un fuego que sobrevive al agua, o al menos eso trata.

He estado delirando cuando camino (o debo decir navego) por las calles, no, esto no es París, no es Maruata, no es Buenos Aires, no es la ciudad de (tú) caos, ni siquiera es More. Solo el “no estar” en un lugar me molesta de verdad. Vivo en una negación, en la añoranza de una voz y unas letras que se niegan a dejarme. Que no quiero abandonar.

No he dormido mucho. Quizás necesito un cuento, o esa voz que es como la misma sal sobre heridas nuevas. Estoy azul, ahogada en ansiedad. No estoy deprimida, no estoy triste, no estoy; es solo eso: no estoy



(Intermedio)

“toda petición es un poema, todo poema es una petición”

Llevo el cigarrillo mucho tiempo colgando de mis labios
Es quizás este huracán de nostalgia que parece no terminar
Ya no bebo
Tú te has convertido en el último trago a probar.

Seguramente, alguien llegará a tu vida
La deslumbrará con una luz completa,
Confieso que Tú para mí siempre fuiste luz a medias,
Pero es bien sabido que me gusta observar con las manos

Los fantasmas no tienen dirección
No tienen manos, ni ganas de escribir, ni deseos
Es verdad, a veces yo tampoco

Probablemente sea mitad fantasma mitad vida
Más aún los fantasmas no tienen nombre
Tan solo el recuerdo, de alguien que los amó





(Segundo Acto)

Ahora resulta que el misterio está resuelto. Un ente crece dentro de mi cabeza, provocando molestos ruidos e imitando voces. Clínicamente demente, y un gallardo doctor con sonrisa falsa me dice:

-“te puedo medicar”

-“está bien doctor, yo sé cual es la medicina, ojala viniera en pequeños frascos y pastillas de colores, en ungüentos olorosos, en inhaladores de olvido.”

Me encierro en el closet, me tiro de lado bajo la ropa, supongo que así se siente un muerto, con sus recuerdos rozándole el cuerpo. Y el ente dentro de mi cabeza grita, maldice y patalea, hoy no me permitirá sonreír. El teléfono suena, salgo a la calle a ser lo que siempre he sido:

Buenos Días
Buenas Tardes
Buenas Noches
Buena Muerte

Y todos hablan como si la vida después de ti, de verdad existiera.

(Prólogo y Epílogo)

…yo

Aquí estoy

Comentarios

Erranteazul dijo…
K Triste...pero nada k no sea lo k todos sintamos, sólo k descrito puntual, fría y desgarradoramente.

Entre la tormenta puede haber alguien...
**aeromusa** dijo…
Alguien con un paraguas por favor
=D
Anónimo dijo…
TRISTE...
MUY TRISTE SIN DUDA ALGUNA;
REAL...
BASTANTE REAL;
PROFUNDO...
INMENSAMENTE PROFUNDO;
CRUEL...
CASTIGADORAMENTE CRUEL;
VERDADERO...
COMPLETAMENTE VERDADERO;
LASTIMERO...
TRAICIONERAMENTE LASTIMERO; ILUSIONADO...
MAGICAMENTE ILUSIONADO

CONCLUSION...
ES EL HOMBRE Y SU COMPLICADA EXISTENCIA EN ESTE MUNDO TAN REAL Y TAN FALSO
Pop Dylan dijo…
ama-jefa-de-redaccion: ya no fume tanto...
EL GUARDIÁN dijo…
bien!
buena idea, así, en actos, muy chido.
justo tengo un cuento para ti.
**aeromusa** dijo…
Pop:
hahahaha oooh mejo... pos pos ya fumaremos ambos dos no?

Guadián:
dónde, yo quiero... cuál???
**aeromusa** dijo…
Miss o mister anónimo
tanto misterio de su parte me intriga sobremanera. De igual forma le respondo...
La dualidad de la vida no tiene limites... y eso la hace mas mejor... no?
hihihi mandole un abrazo y beso... y no crea que la tristeza es tan mala
Smuak!!

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